Originally posted by almanso
ahora, la pregunta del millón... Saville es un diseñador o un compilador de diseños? es un genio o un ladrón? inventó algo nuevo o recicló lo viejo? se los dejo picando,
Yo afirmo: no es un diseñador, ni un ladrón. Yo creo que es un artista. Para hablar de esto hay que tener en cuenta que voy a hablar de Arte Moderno, donde ya NO valen los mismos valores ni premisas de antes. Ya lo dijo David en la Documenta de Kassel del 2000 :"las cualidades del arte tradicional han sido asumidas por las nuevas formas expresivas". Ahora Arte no es sólo un cuadro, o una escultura, lo son fotografías, videoartes, "diseños" y hasta un montón de bolsas de basura en la esquina de una galería. No hablamos de copiar, ni de recopilar, y yo pienso que lo que Saville pretendía era ir más allá del posible homenaje (como muchos interpretarán estos trabajos, los otros dirán que son copias). Por supuesto, todo lo que voy a decir son meras conjeturas, la única manera de saber la verdad sería hablar con Saville (que vamos, si alguien me concierta una cita, yo encantada :) ).
Voy a hablar así de Apropiacionismo, que es una corriente artística que surge entre los años '70 y '80 del siglo pasado (¿no es ya de primeras curioso que coincida con el inicio de la obra de Saville?), y que se engloba en el Arte Conceptual tardío. Y consiste precisamente en eso, en apropiarse de la obra de otros (a veces copiando al 100%). Es un arte que juega con la paradoja, con la parábola, a la vez que reflexiona sobre los nuevos medios y la idea de originalidad en el arte. Es obvio que si algo caracteriza a los movimientos artísticos contemporáneos es que muchas veces (la mayoría) su peso intelectual es más alto que el formal. Que más que nada suponen meras reflexiones acerca del arte mismo. Esto sucede aquí. Es muy posible que las obras que Saville reproduce supusieran mucho trabajo para sus creadores. Para él quizá no tanto, sólo había que coger la imagen, cambiar cuatro letras,... ¿no? (Ojo, aquí no me meto en temas de significación, desconozco si quería que mantuviesen su significado o no, aparte de que bastante largo es ya este post). Y todo esto nos lo permiten las nuevas tecnologías. No hay que pasarse mil horas en el museo copiando el cuadro, sólo hay que hacerle una foto. Así que, ¿cuál es el valor real de una obra? Muchas veces decimos, ante un cuadro o una escultura eso de que "uff, lo que le habrá costado hacerlo". El arte contemporáneo niega esto, dice que eso NO puede ser un valor cualitativo de una obra, ni justificar su existencia ni su valor. Puede poseer igual o mayor significado algo que ha costado realizar mil veces menos.
Actualmente el mundo del arte casi se basa y se explica con una palabra: Transgresión (ya sea vía MOMA o vía TATE), en detrimento de la originalidad, por lo que no ser original es la forma casi básica y más extrema de transgresión, pues siempre tendemos a definirnos por opuestos, sobre todo en momentos de cambio como éste, donde el arte replantea sus fórmulas y busca una nueva identidad. Se prueba todo, de todo, porque se busca el camino. Los medios son demasiados, demasiado nuevos. Pero, ¿y la originalidad? Los nuevos artistas se plantean la necesidad de una obra de ser original para tener valor. ¿Es que acaso hay ALGO original? No se dice si copiar o no es legítimo (quizá no lo sea, pero Saville como buen inglés -¿me equivoco?- estará más próximo a las ideas a-éticas de la TATE), sino que se plantea el valor intrínseco de esa cualdidad dentro de los parámetros de esa redefinición. ¿Y quién puede dar una respuesta y tener razón? ¿Qué es lo que convierte a una obra en Arte entonces? Pues muchos dicen que la intencionalidad, pero es que estamos en las mismas: es que por este motivo CUALQUIER cosa, de CUALQUIERA, sería justificable. Muy complicados son estos temas...