Qué tal,
ayer fui a la proyección del documental dirigido por Grant Gee y escrita por John Savage. Se titula simplemente Joy Division y es una excelente biografía del grupo centrada, obviamente, en la figura de Ian Curtis.
El documental cuenta con imágenes y sonidos hasta entonces inéditos y entrevistas con toda la gente que gira en torno a la banda incluyendo las últimas entrevistas a Tony Wlson, recientemente fallecido.
Algo importante es que pone en su lugar a Martin Hannet como el genio al que todavía no se le ha dado el reconocimento que merece.
Personas como Anton Corbijn, fotógrafo de la banda; Peter Saville, encargado del arte de los discos; Annik Honore, novia de Ian Curtis; los miembros restantes de la banda, Peter Hook, Bernard Sumner y Stephen Morris entre otros, nos cuentan la historia de Joy Division, a veces aportando datos sorprendentes, como el hecho de que en la disquera RCA le pedían a Ian Curtis que cantara como ¡James Brown! Otro dato que sorprende es cuando Peter Saville cuenta cómo diseñó la portada de Unknown Pleasures y se sincera al decir que nunca había escuchado al grupo, que nunca habló con ellos para hacer el trabajo y sólo se le ocurrió sacar una imagen de un libro, modificarla y listo.
Entre el material inédito se incluyen grabaciones para televisión, conciertos y extractos de la Peel Session con la presentación de John Peel. También incluye el audio grabado de una increíble regresión hipnótica de Ian Curtis.
Muchas anécdotas curiosas, que parecían inventadas, son validadas por los miembros de JD, entre ellas la de la vez que William Burroughs mandó al diablo a Curtis y otras sobre cómo la pasaban en las giras, hacen que la hora y media que dura el documental pase rápidamente.
Lo sobresaliente del film es que la historia es contada por los protagonistas de la historia aunque no hay ninguna entrevista a Deborah Curtis ni a su hija Natalie, sólo extractos tomados del libro Touching From a Distance, escrito por D. Curtis.
Las narraciones retratan a un Curtis de carne y hueso, con sus defectos y virtudes. De cómo la epilepsia lo fue transformando en otra persona totalmente diferente y que lo orilló a intentar suicidarse más de una vez.
Las confesiones de los miembros sobre sus remordimientos al no haber hecho algo más por Curtis son conmovedoras.
En fin, es una película obligada que aunque es documental y una biografía, se puede ver como cualquier película porque al ser una ser una historia narrada por sus verdaderos protagonistas la hacen amena y no quedan dudas sobre su veracidad.
Es el complemento de Control, que por otro lado, no deja de tener un poco de ficción vertida en un largo video clip.
No dejen de ver Joy Divison, es altamente recomedable.
Saludos,
dr. Frantik