O como las criticas matan a Interpol por parecerse a la JD
"Tarde, pero no mal ni nunca, resulta este comentario, con la intención de develar el porqué Interpol, el debutante cuarteto neoyorquino ha dado deleitado a la crítica mundial con este monumental “Turn on the Bright Lights”, editado en octubre de 2002. Ciertamente Interpol, como muchas bandas del llamado nuevo rock, han generado una mezquina tendencia a poner a las nuevas propuestas en referencia a las formaciones que les ha precedido en la historia, con un absoluto afán ostracista. Pero para contextualizar al cuarteto estadounidense resulta un ejercicio fundamental situar de dónde viene y hacia donde se dirige su torrente sonoro.
“Turn on the bright lights” funciona como una interesante y oscura fusión entre el rock de genesis siniestra, y los siempre recurrentes compatriotas y veteranos Sonic Youth. Desde “Obstacle 1” –canción que perfectamente podría estar signada por Ian Curtis y compañía- hasta “The New”, Interpol logra dar forma a una propuesta homogénea y versátil a partir de la conjunción de las estructuras rítmicas de Joy Division y Chameleons y las guitarras del avant rock experimental de la no- wave americana.
Reminiscencias al post de Mogwai o Arab Strap, la compulsión de “NYC”, -una de las baladas más profundamente emocionales del 2002-, además del flirteo con la fórmula The Strokes en "Say Hello To The Angels", dejan por sentado un soberbio debut, con la sensación de que un largo trecho los espera por recorrer para estar a la altura de las leyendas con las que se le ha querido relacionar. "
Turn The Lights Brights,Critica
---la verdad es que yo tengo el disco y me gusta,pero igau lcreo que es muy joy----