¡Hola! Ayer pudimos disfrutar de un día estupendo de campo en el Festimad, el Festival de nuestra ciudad, Madrid. Como pudimos ver a muchos artistas muy interesantes he pensado escribir una ¿pequeña? crónica, por si a alguien le interesase...
Fuimos un montón de amigos, y se vinieron con nosotros mi hermano y otro amigo suyo (más tarde se encontrarían con dos más), y más de una vez nos separamos en sub-grupos, según los intereses de cada cual. Llegamos al recinto pasadas las cuatro de la tarde, y según nos pusieron la pulserita de turno nos fuimos directos a por agua (¡pero qué calor!) y al Escenario Verde (el grande) donde tocaban Los Coronas, una formación que hace rock instrumental de raíces sesenteras y toques surf. No estuvieron mal, aunque a mí particularmente no me entusiasmaron. Los siguientes en tocar eran Delorean, a quienes teníamos muchas ganas de ver, por lo que nos fuimos a las primeras filas (para además hacer buenas fotos, que llevaba dos cámaras: la digital y la Lomo). En mi opinión dieron un buen concierto, lo único que les falló fue el sonido (a veces no se oía la guitarra, a veces no se oían los teclados,...) pero es lo malo que tiene los grupos que tocan tan pronto, que no se les dedica la misma atención (ténica) que a los cabezas de cartel. Una injusticia. De todas formas nos convencieron con creces, su CD ya descansa sobre mi mesa (bonito diseño, como el de su web). Además, casi nos los presentaron, porque resultaron ser (atención al trabalenguas) amigos de una amiga de una amiga mía (lo que tienen los festivales). Sin embargo la cosa no pudo ser al final. Después, en el mismo escenario, tocaron Tokyo Sex Destruction, que no triunfaron demasiado, así que nos fuimos (algunos) al mercadillo a pasear (y a comprar: chapas y un bolso, en el caso de la que habla). Y de paso nos dimos un paseo por el recinto, localizamos la carpa B-Core (pero qué poca vida había allí) y demás lugares de interés.
Después volvimos al Escenario Verde a ver la que sería la gran sorpresa del Festival: The (International) Noise Conspiracy. un pedazo de grupo y un pedazo de concierto. El cantante era un auténtico showman, capaz hasta de dar volteretas y caminar sobre el público, y si a eso le sumáis sus discursos sociopolíticos (Guerra Civil española incluída) y canciones con títulos como Capitalism Stole My Virgninity y letras del tipo we all share our lives under a Communist moon, pues vamos, que eso fue una bomba.
Terminados los suecos (o daneses, no estoy muy segura) nos fuimos a cenar (odisea total), y a esperar a los grandes, a los PIXIES, que a las 22:15 irrumpieron en el escenario. ¿Qué decir? Pues que dieron un "conciertacito". ¿Por qué? Porque fue algo inmenso que duró apenas 45 minutos!!!!!!!!!!!! Estábamos todos ahí, cantando sus grandes éxitos (Debaser, Monkey gone To Heaven, Where Is My Mind, Here Comes Your Man,...) y de repente ¡chas! se van y no vuelven a aparecer. Decepción total (aunque sin olvidar que lo que vimos fue algo maravilloso).
Según se acabaron nos fuimos al segundo escenario, llamado Sol Música, a ver algo de The Datsuns, se se presentaban como la respuesta neozelandesa a The White Stripes y The Strokes y a nosotros nos sonaron un poco a Jet pero más jevi-metal. No nos gustaron mucho y nos volvimos a marchar. Después tocaba el turno de Korn en el Escenario Verde. Como a una amiga y a mí no nos apetecía nada verlos (no nos gustan, y los demás sí sentían curiosidad), nos fuimos para el backstage (unas, que tienen contactos), y estuvimos sentadas charlando y riéndonos de unos tipos muy chungos que quisieron ligar con nosotras hasta que nos llamaron otras amigas y con ellas nos fuimos a hacer el tonto durante el concierto de Korn (que tela, señores, tela).
Y así acaba la crónica. De la vuelta a casa mejor no hablo, que no quiero ni recordarlo...
¡Un saludo! :)